Según la historia, el primer anti-friki fué Caín ya que preguntó a su hermano (Dharmismita acabado y que no paraba de rezar a Elsa Pataky) si era friki o no. Abel no tardó en morir de causas naturales.
Seguro que pocas personas han tenido el agradable placer de verme cuando me ducho, un acto ceremonioso que necesita su tiempo y sus maneras. Pero mis vecinas bailan al són que yo canto, porqué yo soy el rey.