
Tras las murallas, la medina de Fez, y en ella el Riad Tafilalet, con su patio, su fuente, sus mosaicos, el zellig, sus habitaciones (Fátima, Salma, Sara, Xams, Xaimaa y Laila + Sabah), sus cristales de colores.
Rehabilitada y mantenida para ofrecer comodidad y un cálido alojamiento.
Tranquilidad y buena gastronomía, con excursiones sorprendentes.
Un buen lugar para pasar una buenas vacaciones.