sábado, 14 de marzo de 2009

Comprar a través de internet es una idea que sigue causando cierta cautela en muchos usuarios de nuestro país. Pero cada vez más personas están decantándose por las ventajas de una compra que ofrece una mayor oferta y supone un mayor ahorro, al disminuir el número de intermediarios y los gastos de transporte. Cualquier cosa que imagines, al alcance de un sólo clic.

 

El auge de la Red durante los últimos años no sólo ha supuesto una formidable mejora en el acceso a la información y en la extensión de las redes sociales, sino también en la aparición del denominado “comercio electrónico”. Una opción que, si bien en nuestro país está menos consolidada que entre los vecinos europeos, está logrando cada vez más adeptos. Durante el año 2008 el comercio electrónico en España aumentó nada menos que un 40% respecto al año anterior, superando un volumen de negocio de 5.000 millones de euros, siendo las ventas de billetes de avión, de tren y las ofertas turísticas de las agencias de viajes las principales beneficiadas.

Ahorro en el transporte

Curiosamente es ahorro en el transporte una de las principales ventajas a la hora de realizar tales transacciones desde nuestro ordenador. La gran cantidad de desplazamientos que nos permite ahorrar, convierten a la compra online en una fuente de ahorro, tanto de tiempo como dinero, para el consumidor. Lo que además contribuye a la descongestión de las vías de comunicación de las grandes ciudades e, incluso, a aportar su grano de arena a la reducción de emisiones de gases causantes del efecto invernadero; no sólo nos evita tener que acudir al lugar de compra, sino a todos aquellos comercios que visitemos previamente para comparar precios o productos y que, a menudo, se encuentran físicamente distantes entre sí. En el mundo virtual la posibilidad de examinar alternativas no sólo es mucho mayor (y sin límite horario), sino que no requiere más esfuerzo que el de apretar el botón del ratón. 

Esa racionalización en el uso del transporte, también se refleja en el caso de las compras a domicilio ofrecidas por los grandes centros comerciales (como EroskiMercadonaCarrefour), en cuyas páginas web podemos realizar la compra desde casa o la oficina, y recibirla a domicilio con un recargo variable que puede oscilas entre los 6 y los 9 euros. Además de una mayor comodidad para el consumidor, este sistema supone sustituir el traslado de cada usuario hasta el centro comercial en su vehículo particular por un repartidor común.

La Ley de Comercio Electrónico

Pero, como decíamos al comienzo, esta modalidad de compra a distancia aún es reducida en España en comparación con el resto de países europeos, y la principal resistencia está en el miedo a ser víctima de un fraude. La posibilidad de que algún “pirata informático” acceda a nuestra cuenta corriente o datos personales en algún momento del proceso de compra, o bien que el producto adquirido no nos llegue o no cumpla las características prometidas, condiciona aún a muchos consumidores. 

La Ley de Servicios para la Sociedad de la Información (LSSI), aprobada por el Congreso en el año 2002, procura reducir esos riesgos a la mínima expresión. Si bien hay que tener en cuenta que sólo tiene efecto ante empresas situadas dentro del ámbito nacional, que representaron durante el pasado año algo más de la mitad de las ventas efectuadas a través de la Red. 

De acuerdo a esta ley, la empresa que venda cualquier producto o servicio a través de internet debe mostrar información clara y exacta sobre éste, incluyendo los posibles impuestos aplicables y gastos de envío, así como información sobre domicilio, correo electrónico y datos de inscripción en el Registro Mercantil de la propia compañía. Además, cualquier conflicto que pudiera surgir de este contrato online, deberá someterse ante los tribunales del lugar de residencia del consumidor.

Fuente: Repsol


Tags: comprar, Internet, LSSI, Carrefour, Mercadona, Eroski, Repsol

Escrito por Desconocido @ 20:56  | Grandes inventos
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