Según la historia, el primer anti-friki fué Caín ya que preguntó a su hermano (Dharmismita acabado y que no paraba de rezar a Elsa Pataky) si era friki o no. Abel no tardó en morir de causas naturales.
Se llama Tonka y un perro le mordió una de sus patas. Protectores de animales le pusieron unas ruedecitas, y su propietario que vive en California comenta que le gusta mucho la velocidad.