

Se tratan de anuncios de la firma Calvin Klein que se han instalado en algunas vallas publicitarias de New York, como en el barrio del Soho que escandaliza a los vianantes por su alto grado de sexualidad.
Junto a Dolce & Gabbana y Abercrombie & Fitch, la firma neoyorquina de ropa y complementos es una de las empresas que ha despertado más controversias por la sexualidad implícita en su publicidad.