Karlos Argiñano, además de ser un buen cocinero, es pedazo de simpático.
Me gusta mucho ver su programa de cocina y aprender platos nuevos fáciles de cocinar en cualquier casa, además de ser nutritivos y económicos.
Pero como espectaculo y contando chistes es insuperable. Me parto de las cosas que dice, canta o se disfraza.
Un saludo para él si es que me lee, y para vosotros también.