S?bado, 24 de enero de 2009

Un estudio en la Universidad de Lyon señala que tanto humanos como ratones tienen algo en común: la atracción de idénticos olores.

Este trabajo ha determinado que las preferencias olfativas no están únicamente determinadas por la experiencia o la cultura, sino también por la estructura de una molécula neuronal
Se trata de la primera vez que un grupo de especialistas sugiere que la codificación de mecanismos neuronales tienen que ver con la preferencia olfativa, y estas conclusiones crean nuevas esperanzas para un entendimiento más claro de estos mecanismos y como funcionan.
Así, los científicos sugieren que el comportamiento de un ratón podría a partir de ahora ser un modo de ayuda para conocer las preferencias humanas en cuanto a olores y se podría utilizar, por ejemplo en la agri- industria de alimentos.

En los humanos, los olores fuertes influyen en numerosos compartimentos de vida diaria, como la actividad sexual, relaciones sociales o la entrada de alimentos. Unos son agradables, otros desagradables, e inducen la atracción o la repulsión, respectivamente. Este valor de 'positivo' o 'negativo' de un olor varia según la experiencia y la cultura del individuo. Por ejemplo, si consideramos el queso camembert, su olor atrae a muchas personas francesas, pero puede ser repulsivo a un individuo de otra cultura.

Sin embargo, los científicos franceses se preguntaron: ¿Y si las preferencias olfativas implicaran una característica innata? Ante esto decidieron poner en marcha este estudio con el que analizaron la estructura química y propiedades físicas de una molécula neuronal denominada 'odorant'.
Para ello se midieron las preferencias olfativas entre los humanos y los ratones y éstos reaccionaban a una serie de olores. En concreto, para los ratones, los investigadores recogieron el tiempo que utilizó el animal en la exploración de un olor dado para interpretar su índice de preferencia, mientras que a los humanos se les preguntó sobre diferentes olores que debían valorar en una escala de 1 a 9,  del más desagradable al más agradable. Del mismo modo, tuvieron en cuenta la duración de aspiración, que tiende a ser más larga cuando el olor es más agradable.

La primera conclusión del estudio determinó que humanos y ratones fueron atraídos por los mismos olores. Geraniol, un olor floral, fue el preferido por ambas especies. Al contrario guaiacol, que corresponde a un olor de humo, era uno de los menos apreciados. Este resultado demuestra la conservación de preferencias olfativas entre esta dos especies, por lo que los científicos confirmaron que este juicio olfativo está estrechamente vinculado a la estructura de la molécula neuronal 'odorant'.

Fuente: europapress

MORALEJA: Si los ratones huelen y desean obsesivamente el papel, y con el mismo se hacen los billetes, por dicha razón son los políticos y banqueros los que tienen obsesión enfermiza por el olor del dinero.


Tags: ratones, humanos, olor, Lyon, odorant, geraniol, guaiacol

Escrito por jonyvigut @ 16:41  | Curiosidad
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