Martes, 21 de abril de 2009


Según la tradición popular, Sant Jordi era un militar romano nacido en el siglo III en la Capadocia (Turquía). El santo, que estaba bajo las órdenes del emperador Diocleciano, se negó a ejecutar un edicto del emperador que ordenaba perseguir a los cristianos y por este motivo fue martirizado y decapitado por sus coetáneos.

Muy pronto se empezó a venerar como santo en la parte oriental del Imperio Romano y enseguida aparecieron historias fantásticas ligadas a su figura.
La gesta de San Jorge y el dragón se hizo popular en toda Europa hacia el siglo IX bajo el nombre de 'Leyenda áurea' y fue recogida por el arzobispo de Génova, Iacopo da Varazze, en el año 1264, en el libro 'Legenda sanctorum'.

Es muy difícil poner una fecha concreta que marque el inicio de la tradición popular de regalar rosas el día de Sant Jordi.
Debe ser muy antigua, ya que se tiene constancia de la celebración de la Feria de rosas en Sant Jordi desde el siglo XV. Esta misma antigüedad tienta a buscar una relación entre una tradición popular y el simbolismo del amor cortés que representa la rosa, aunque la costumbre de regalar flores existe antes del Cristianismo y los romanos celebraban alrededor del mes de abril una fiesta floral dedicada a la diosa Flora.

La fiesta que ahora conocemos tiene su origen en la época de la Diputación del General y está ligada a la nobleza y los estamentos dirigentes que el día de Sant Jordi celebraban una misa en la capilla del Palau de la Generalitat, donde también se hacía la mencionada Feria de rosas.

Aunque la fiesta actual mantiene estas dos tradiciones medievales: regalar la rosa y visitar la capilla del santo, la fiesta ha ido incorporando más elementos y, sobre todo, se ha convertido en una extraordinaria expresión de cultura popular.


El Día del Libro es bastante más reciente.
Según algunas fuentes, se celebró por primera vez el 7 de octubre de 1926. La idea original fue del escritor valenciano afincado en Barcelona Vicent Clavel Andrés, que lo propuso en la Cámara Oficial del Libro de Barcelona.

Poco después, en 1930, se cambió la fecha por el 23 de abril, para conmemorar que ese mismo día pero del año 1626, aunque según distintos calendarios, fallecieron los escritores Miguel de Cervantes y William Shakespeare.
La fiesta, que coincidía con Sant Jordi, arraigó en Cataluña al confundirse con la festividad de la Diada, mientras que casi desapareció en el resto del Estado, donde dejó de celebrarse en muchos lugares o bien se mantuvo de manera residual.

El 15 de noviembre de 1995, en una conferencia general que tuvo lugar en París, la fiesta del 23 de abril dedicada a la literatura ha sido declarada por la UNESCO "Día Mundial del Libro y los Derechos de Autor".

La versión de la leyenda más popular en Cataluña explica que en Montblanc (Conca de BarberàGui?o vivia un dragón terrible que causaba estragos en hombres y bestias.
Para apaciguarlo, se escogía por sorteo una persona que era dada en sacrificio al monstruo.
Un día la suerte señaló la hija del rey, que habría muerto a manos de la fiera si no hubiera sido por la aparición de un bello caballero que se enfrentó al dragón y lo mató.

La tradición añade que de la sangre derramada nació un rosal de flores rojas.
Esta misma leyenda, con ligeras variaciones, se repite en las tradiciones populares de Inglaterra, Portugal o Grecia.

Tags: diada, rosa, Jordi, Catalunya, abril, mundial, libro

Escrito por jonyvigut @ 21:13  | Celebraciones
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