Mi?rcoles, 06 de mayo de 2009

San Juan es conocido como el "discípulo a quien amaba Jesús " y gozó claramente de una relación muy especial con su Maestro, reclinado cerca de Jesús en la Ultima Cena, recibiendo desde la cruz el encargo de cuidar  a Santa Maria y siendo el primer en entender la verdad de la tumba vacía.

La festividad principal de San Juan es el 27 de diciembre (no confundir con San Juan Bautista, 24 de junio), pero se observa una fiesta secundaria  el 6 de mayo. En ese día la liturgia conmemora la dedicación de la Iglesia de San Juan cerca de la Porta Latina, la entrada suroriental de la ciudad de Roma.

La historia de ese evento comienza en el año 95, cuando San Juan, que era el único apostol que sobrevivía, y gobernaba todas las iglesias en Asia, fue arrestado en Éfeso y trasladado como preso a Roma. El emperador Dominiciano no se aplacó al ver el viejo y venerable hombre, envés condenandolo a que fuese echado en un calderon de aceite hirviente.

El martir oyó, sin duda alguna con gran alegría, esta sentencia bárbara; los tormentos más crueles le parecían a él ligeros y agradables pues él  esperaba lo que le uniria para siempre a su Maestro y Salvador divino.
En cambio, Dios aceptó su  voluntad y coronó su deseo; le confirió a él el honor y el mérito del martirio, pero suspendió la obra del fuego, tal como antes había preservado del daño a tres niños en el horno babilónico. El aceite hirviente fue cambiado a un baño que vigorizaba y San Juan salió mas reanimado que cuando él había entrado  al calderon.

Este triunfo glorioso de San Juan sucedió en las afueras  de una puerta de Roma, llamada Latina. (Una iglesia en ese sitio, consagrada bajo los primeros emperadores cristianos,  ha llevado siempre este título en memoria del  milagro.)

Dominiciano vio el milagro sin aprender ni una lección y seguía endurecido en su iniquidad. Él se satisfació después de esto con relegar al santo apóstol  a la isla de Patmos. Fué durante ese período de exilio que San Juan tuvo las visiones contadas en el libro del Apocalipsis.

San Juan volvió a Éfeso al tomar el poder el emperador Nerva, que durante su reinado corto de un año y de cuatro meses, trabajó para restaurar el lustre apagado del imperio romano. Es probable que Juan murió allí. Se dice que de los Doce, solamente él llegó a la vejez  y a salvarse de la muerte de un martir.

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Tags: Juan, ante, portam, latinam, apóstol, bautista, Roma

Escrito por jonyvigut @ 1:18  | Celebraciones
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